NB Labs: Dishonored

Arkane Studios y Bethesda nos brindan un juego lleno de sigilo, traición y asesinatos.

Plataformas: PlayStation 3 (analizada), PC, Xbox 360
Desarrollador: Arkane Studios
Distribuidor: Bethesda

Cada generación tiene uno o más juegos de culto que logran sobresalir de entre tanta basura hiperrealista y hollywodesca. En su momento lo fueron Deus Ex, Half Life o BioShock y hoy toca el turno de Dishonored, la obra más reciente de Arkane Studios publicada por Bethesda.

Dishonored nace de mentes brillantes como Harvey Smith y Raphael Colantonio, dos diseñadores fuertemente inspirados por el concepto del sigilo en juegos como Thief. Junto a Viktor Antonov y un grupo de desarrolladores experimentados han producido uno de los títulos que será firme candidato a juego del año.

En esta aventura tomas el papel de Corvo, un guardaespaldas de la emperatriz de Dunwall que se ve traicionado por las altas esferas del poder y es acusado de un asesinato que no cometió. Para limpiar su nombre, Corvo tendrá que desenmascarar a los culpables valiéndose de sus habilidades como asesino.

Dunwall es una ciudad steampunk que ha sido azotada por una plaga de ratas. Mientras la gente se muere en las calles por la enfermedad, la alta burguesía vive en la opulencia. Este contraste es plasmado en callejones oscuros, algunos llenos de cadáveres y mansiones gigantescas, llenas de lujo con múltiples guardias vigilando.

Es aquí donde Corvo tendrá que moverse para tratar de llegar a su objetivo. El punto fuerte de Dishonored es el sigilo, sin embargo eso quiere decir que no puedas entrar “como Pedro por su casa” matando a todo el que se te ponga enfrente. Es cuestión de estrategia y los niveles han sido desarrollados para que puedas llegar al objetivo por múltiples caminos.

Arkane ofrece dos cosas muy importantes en Dishonored: variedad de opciones para completar uno o más objetivos y un sistema de causa-efecto en donde tus acciones repercuten en niveles posteriores.

Situaciones tan sencillas como encontrar un cuerpo que no escondiste bien hasta otras más complejas como envenenar el agua de una destilería o no salvar a “x” personaje podrían tener efectos adversos. La ciudad cambia con tus acciones y puede verse infectada de ratas o gente enferma si decides iniciar una carnicería con cuanta persona se te ponga enfrente.

La posibilidad de elegir el camino va de la mano con la gestión del personaje. Corvo puede desbloquear poderes sobrenaturales al coleccionar Runas en el escenario. Estas permiten teletransportarse en espacios cortos, poseer a las personas y más. Al igual que con las armas y sus mejoras, tu decides qué desbloqueas dependiendo del estilo de juego.

En mi primera vuelta decidí optar por el sigilo y explorar todo el territorio disponible. Soy de las personas que les gusta coleccionar ítems y disfrutar de la trama, por eso me detuve a ver cada uno de los cientos de libros y notas que encuentras a tu alcance. Algunos hablan de la historia de la ciudad, de la plaga o te ofrecen la posibilidad de ejecutar misiones secundarias. El ponerle atención a todo el detalle hizo que invirtiera entre 1.5 y 2 hrs por capítulo.

Dishonored es de esos juegos que te atrapa y mucho tiene que ver la propuesta visual. El estilo de Dunwall es similar al de una pintura, con texturas que parecen trazadas con una brocha. El diseño de los personajes también llama la atención; en la calle hay rufianes con proporciones exageradas (manos grandes, cara cuadrada), mientras que la aristocracia tiene rasgos finos, son delgados y tienen cara de insoportables.

A nivel diseño de juego, Dishonored cuenta con escenarios bien ejecutados. Una simple toma de luz te permite medir la distancia a tu objetivo, saber cuántos enemigos hay (por las sombras) y visualizar las zonas seguras. Arkane ha sabido posicionar elementos de manera sutil por lo que te tomará algunos minutos el investigar el escenario antes de ejecutar el plan de acción.

Creo que Arkane tomó la mejor decisión al inclinarse por este estilo visual. No se trata de saber en qué consola se ve mejor o de esperar a que aproveche a fondo tu tarjeta de video. En este caso probé la versión de PS3 y las gráficas me parecen sorprendentes.

Con todo esto pareciera que el juego es muy complejo, apto solo para un jugador de nicho. Lo cierto es que el sistema de ayuda es excesivo y no tendrás problema para encontrar los objetivos. Si eres de los que gusta satisfacción inmediata matando a todos entonces puedes activar las ayudas de disparo, objetivos y una coloración especial para los items más importantes.

Mi recomendación es que desactives todas las ayudas de la interfaz de usuario, leas las notas e investigues en el escenario. Esto sirve para involucrarte más con la historia y para que aprecies todo lo que Dunwall tiene para ti. En caso que quieras dar una segunda vuelta o jugar los escenarios por separado para obtener todos los ítems puedes hacerlo, de hecho siempre te quedará la duda de “qué pasaría si hubiera hecho esto y no aquello”.

Dishonored es el claro ejemplo de que el multijugador no es necesario para que el juego sea exitoso. Basta juntar a un grupo de gente talentosa que quiera hacer bien su trabajo, Arkane lo consiguió y Dishonored es uno de los mejores títulos (por no decir el mejor) del 2012.

Lo imperdible:

  • Variedad de caminos para completar una misión
  • Impecable dirección artística
  • Excelente diseño de niveles y enemigos
  • Libertad de personalización basada en el estilo de juego
  • Alto valor de rejugabilidad

Lo impresentable

  • La historia decae un poco al final


¿Qué significa esto?

powered byDisqus