Electronic Game Show 2012, la debacle del evento más importante en México

EGS FEST y su apariencia renovada no fueron suficientes como para rescatar al agonizante evento, una decepción de la que será difícil recuperarse.

Hace unos cuantos años, el ritual para asistir al Electronic Game Show era siempre el mismo: levantarse temprano, prepararse a toda velocidad y emprender el viaje con boleto en mano hacia el World Trade Center de la Ciudad de México, donde una nutrida fila de jugadores adornaba desde las primeras horas del día la periferia del edificio principal.

Algunos asistentes habían madrugado, otros sencillamente acampaban un día antes para asegurar el lugar y ser los primeros en experimentar las novedades de la industria del ocio virtual; detalles más, detalles menos, lo cierto es que la cantidad de personas en el lugar era algo realmente sobresaliente año tras año.

Pasadas las nueve de la mañana las puertas finalmente se abrían, los jugadores se arremolinaban en la entrada y el show cobraba vida en un abrir y cerrar de ojos. ¿Valía la pena la espera y el cansancio? Por supuesto que sí. El EGS no sólo era uno de los eventos más importantes en el país, sino de toda la región Latinoamericana, por lo que las sorpresas no era pocas.

Grandes títulos vieron la luz en este evento antes que en otras partes del continente. Juegos como Metal Gear Solid 3: Snake Eater, Shadow of the Colossus, Mario Kart: Double Dash y Halo 3 maravillaron a los fanáticos, mientras que los stands creaban la poderosa ilusión de estar en una pequeña fracción de la Electronic Entertainment Expo realizada en Los Ángeles, algo que sólo podía verse en fotos y videos, pero que pocos podían alcanzar en persona.

El tiempo pasó, la ubicación del evento se trasladó a un lugar más alejado dentro de la urbe y los reflectores de ese “pedacito de E3” comenzaron a perder alcance entre la comunidad jugona, dejando los buenos años como un mero recuerdo y convirtiéndose en un evento más, sólo que sin el apoyo de las marcas más importantes en el rubro.

Para la edición de este 2012, los organizadores del evento decidieron volver a sus raíces, regresar al EGS a su lugar de concepción y prestarle más atención a los jugadores que a ningún otro elemento. La presencia de la Wii U, Halo 4 y God of War: Ascension fueron las principales bazas para acaparar la curiosidad del asistente, y a pesar de que todo lo anunciado ocupó su respectivo lugar dentro del show, la mala planeación y organización volvió a hacer de las suyas.

Apenas entrar al salón de exhibición las marcadas deficiencias saltaban inmediatamente a la vista. Los coloridos stands que alguna vez habían robado las miradas del público con animadores, edecanes, luces y sonidos, fueron sustituidos por zonas sumamente escuetas, con poca imaginación en su construcción y decepcionantes en todos los sentidos.

Los famosos pabellones temáticos destinados a darle su espacio a cada juego terminaron siendo cuatro paredes con algunos adornos, que por cierto lucían incompletos y hechos a último minuto.

“Esto que ves lo tuvimos que armar en unas cuantas horas”, comentó a Niubie uno de los responsables del Stand de Nintendo. “Es el peor EGS en el que he estado… con esto, dudo que volvamos a venir”, sentenció la fuente que pidió permanecer en el anonimato.

Aunado a esto, las principales atracciones como Halo 4 requerían estar formado por periodos de hasta dos horas para jugar por un lapso de 15 minutos o menos (dependiendo de la duración de la partida), hecho que a tan sólo unos días del lanzamiento del juego no se presentaba como una de las opciones más atractivas.

En contraparte, el área dedicada a la Wii U cumplió su cometido, dando la oportunidad a todos los fanáticos de probar la nueva consola de Nintendo antes que nadie. Las filas, aunque extensas en número, se movían rápido y sin contratiempos, promediando un tiempo de espera de aproximadamente una hora.

Adentro, New Super Mario Bros. U, Nintendo Land, Batman Arkham City Armored Edition, Zombi U, The Wonderful 101 y Ninja Gaiden 3: Razor's Edge se mostraban por primera vez en el territorio, mientras que la 3DS llamaba poco la atención con Paper Mario: Sticker Star y Luigi’s Mansion: Dark Moon.

Claro que el principal problema del evento no fueron las novedades como tal, sino la falta de las mismas. El EGS se integró principalmente por juegos que ya estaban disponibles en el mercado, incluyendo Darksiders II, Assassin’s Creed III, Silent Hill: Downpour, Zone of the Enders HD Collection (con todo y demo de Metal Gear Rising: Revengeance) y una larga lista de títulos para PS Move y Kinect. Todo por el elevado precio de MXN$200 pesos por un día o MXN$500 por el pase completo.

Así transcurrió la edición del evento de este año, decepcionando a asistentes y expositores por igual que seguramente se lo pensarán dos veces antes de volver a pagar el boleto y asistir al show. Lejos han quedado los días en los que el EGS era considerado como uno de los eventos más importantes de la región, y será difícil recuperarse del golpe de este año y la poca asistencia registrada.

¿Debe desaparecer el EGS?

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