NB Entrevista: Akira Yamaoka, el hombre detrás de las notas de Silent Hill

El compositor nos habla de su más reciente álbum, su inspiración y la experiencia que tuvo al trabajar en el survival-horror de Konami.

“Mi inspiración siempre se ha fundamentado en quebrantar los esquemas… Debes de tener esa motivación para hacerte notar y conseguir un nombre”. Akira Yamaoka ha llevado inscrita esa filosofía en cada paso de su vida, convirtiéndose en uno de los compositores más sobresalientes de la industria por su trabajo en la serie Silent Hill, y transportando su música más allá de las cuatro paredes del mundo virtual.

A sus 44 años de edad, Yamaoka luce joven y alegre, cumpliendo al píe de la letra la regla que dicta que los japoneses son unos auténticos devoradores de años; para rematar, su atuendo compuesto por una chamarra de piel y unos pantalones de mezclilla negros se suma al camuflaje perfecto, siendo delatado sólo por unas pocas pero visibles arrugas.

Su más reciente álbum, Revolución, cuenta con tres canciones inspiradas en la cultura mexicana, una de las fuentes más importantes en los últimos años para el compositor, y razón por la que se encuentra de visita en el país.

“En cuanto a música se refiere, he aprendido mucho sobre los mariachis; y en términos de comida, he comido muchos tacos. He tratado de descifrar por qué los mexicanos aman tanto este platillo, y de ahí quiero sacar algo de inspiración”, comenta el nipón sin disfrazar la gracia que le provoca pronunciar la palabra.

Pero el contacto de Yamaoka con la música del territorio azteca se remonta a una época muy temprana en su vida, una en la que ni siquiera él se imaginaba tener futuro en el mundo de las notas y los acordes.

“Mi primera experiencia con la música mexicana fue durante mi niñez y adolescencia. Las piezas que escuchaba eran muy melancólicas y un poco tristes, pero con mucha energía. Son esa clase de mezclas las que realmente disfruto y las que me dan algunas ideas”.

Sentado en el puesto central de una mesa atestada de periodistas, el originario de la prefectura de Niigata, Japón, escucha atentamente las preguntas con la ayuda de un traductor que permanece a su lado, quien más pronto que tarde comienza a pronunciar en repetidas ocasiones la palabra Silent Hill; y es que nadie puede negar que el juego y el compositor son indisociables, aunque su labor para el survival horror terminó hace ya algunos años.

“Probablemente la banda sonora más difícil a la que me he enfrentado es la del primer Silent Hill. Quería rebasar las expectativas de las personas y crear un nuevo tipo de música de videojuegos. Siempre me preguntaba “¿cómo puedo hacerlo, cómo puedo cambiar la percepción de los oyentes dentro de un solo juego?”, así que representó una gran responsabilidad y un reto enorme”.

Entre los últimos trabajos del señor Yamaoka se encuentra su participación en Lollipop Chainsaw, y aunque a cada producto le imprime su sello personal, el nipón admite que no hay nada tan desafiante como hacerlo para un juego de la estirpe de Silent Hill.

“Componer música para un survival horror es más difícil que hacerlo para los otros géneros, porque tienes que asustar a las personas, hacerlas saltas de sus asientos. Pero no puedes ejecutar lo mismo durante 10 horas, debes de aprender cómo regularlo y adaptarlo a los ambientes y las emociones de los jugadores”.

Claro que la pregunta “obligada” no podía faltar. ¿Le gustaría regresar a escribir música para Silent Hill?

“Claro”, respondió sin vacilar, “me encantaría trabajar en cualquier momento en otro título de la serie”.

Luego de la ronda de disparos, y con todos los cartuchos regados por el lugar, Yamaoka se levantó sonriente y agradeció con un “grashias” a todos los periodistas presentes, complaciendo a algunos con su autógrafo y tomándose fotos a diestra y siniestra durante un largo rato; unos minutos después, el compositor se retiró tranquilamente al fondo del lugar para encender un cigarrillo.

powered byDisqus