NB Labs: Forza Horizon

Playground Games debuta en las grandes ligas con el que podría ser el mejor juego de carreras en su género.

Plataformas: Xbox 360
Desarrollador: Playground Games
Distribuidor: Microsoft Studios

Cuando se supo por primera vez de la existencia de Forza Horizon (filtración de por medio), nadie sabía muy bien que esperar. Menos, al saber que su desarrollo corría por cuenta de un estudio hasta ese entonces desconocido, como Playground Games, y con Turn 10 tomando un rol de asesor y no de diseñador principal.

Pasados los meses, y con el juego en la calle, cualquier duda inicial queda prácticamente como un chiste. Forza Horizon es un producto brillante que se construye sobre las bases de la franquicia Forza pero que toma un camino diferente, a la vez que mantiene todos los elementos más característicos de la saga construída por Turn 10: conducción, presentación, cohesión.

Lo cierto es que los primeros minutos de Forza Horizon ya delatan el enfoque diferente del juego, respecto a lo que es Motorsport. No deja de ser curioso que, otra vez, sea un estudio británico -antes fue Codemasters con Dirt- el que construya un juego de carreras orientado a lo que es el automotor norteamericano; en este caso, el festival Horizon en el estado de Colorado sirve como el marco perfecto, con muchos colores, escenarios, música, juegos mecánicos, fuegos artificiales, y todo lo necesario para armar la fiesta.

Pero lo importante, más allá de los detalles, es la competencia de verdad. El festival Horizon entrega un mapa abierto, donde los eventos se van desbloqueando dependiendo del nivel que tengamos (representado con pulseras de colores); ir ganando o puntuando en competencias sirve como progresión para obtener la siguiente pulsera, donde se abren más eventos repartidos a lo largo de todo Colorado. Las carreras pueden ser recorridos punto a punto, o bien circuitos donde se mezclan varios tipos de terreno y es donde se le saca más provecho a lo que ofrece Horizon como juego de conducción. Y es que precisamente, la conducción es uno de los puntos altos, al nivel de la serie principal de Forza Motorsport pero con especial cuidado al tipo de terreno por el que se pisa.

Principalmente, es muy notorio el cambio de una sección de asfalto a una de ripio, pero las sensaciones que deja la conducción y el control se sienten más que solo "correctas". Herencia directa de los juegos firmados por Turn 10, la física también juega un rol importante a la hora de tomar curvas o hacer frenadas rápidas, y si bien Horizon en general tiene un planteamiento mucho más arcade, los rasgos de la conducción y el manejo de los autos lo dejan a medio camino de la simulación. Por cuestiones obvias, el sistema de daños ha sido reducido y estos son solo estéticos y no mecánicos, lo que desestresa la competencia en general y permite hacer hincapié en lo importante: correr y recorrer.

Los veteranos de Project Gotham Racing 4 también reconocerán algunos detalles, como el sistema de puntaje que premia las jugadas más arriesgadas a la hora de conducir. Ya sea por hacer adelantamientos al filo de la distancia con el otro auto, o por derrapes excesivamente largos y que terminan con una salida impecable, o simplemente por tomar una curva de forma perfecta: todo tiene su premio en puntaje, y ese puntaje a su vez mide el nivel de popularidad del conductor dentro del festival.

El hecho de que sea un mapa abierto (y bastante extenso) da pie a mucha variedad dentro de Forza Horizon, siempre en el marco de lo que es un festival donde hasta el detalle más ínfimo es motivo de celebración. Además de los eventos de carrera, también hay otros especiales que pueden ser correr contra un helicóptero o contra un avión, o participar en carreras callejeras no aprobadas por la organización del festival y que entregan suculentos premios en dinero.

Si bien el mapa cubre una extensión importante de terreno, éste se agiganta aún más con todo lo que hay por recorrer y encontrar, que van desde trampas de velocidad repartidas por los caminos (y adecuadamente asociadas a los tiempos de los amigos que también juegan Horizon), autos secretos y abandonados escondidos en graneros ídem, y 100 letreros que promocionan el taller de Dak, el mecánico oficial del festival. Lo más interesante de todo, es que estos letreros son un real aporte al juego y no un simple relleno: cada letrero encontrado aplica un descuento de 1% en todas las compras de partes y piezas en el taller (a la hora de escribir esto, todas mis mejoras corren con un 71% de descuento).

Y por otra parte, está la representación visual y artística del estado de Colorado. Forza Horizon es un juego que de alguna forma incentiva y premia el hecho de recorrer por sus carreteras, incluso hasta por el gusto de hacerlo. Hay un ciclo de día y noche muy bien implementado y que llega a ofrecer magistrales vistas del paisaje a toda hora del día; de la misma manera, no es menos impresionante el hecho de ver las luces del festival en el horizonte y a más de 13 kilómetros de distancia (medidos con el radar del juego). Lo conseguido por Playground Games en el aspecto gráfico es digno de destacar y definitivamente posiciona a Forza Horizon como uno de los juegos de carrera visualmente más llamativos de toda la generación. En el plano técnico se hicieron algunas concesiones y los 60 cuadros por segundo de Forza Motorsport quedaron de lado, pero la decisión parece totalmente acertada a la luz de los resultados.

Forza Horizon prácticamente no tiene nada realmente criticable o que de alguna manera merme la experiencia de juego. La conducción es muy fina, el sistema de progresión dentro del festival engancha y mantiene el juego vivo en todo momento, la calidad y la variedad del garage son ya marca registrada de la franquicia, y el editor de vinilos y diseños hace lo propio. Visualmente el juego es realmente impresionante, lo mismo que la ambientación y la representación de las carreteras de Colorado. Y por su parte, el modo multijugador parece más amigable con los novatos que el de cualquier Forza Motorsport, aunque los veteranos de las carreras tienen su espacio exclusivo dentro del juego con una exigencia a su nivel.

En una generación que ha dado una buena cantidad de juegos de conducción de todos los tipos, Forza Horizon brilla con luces propias por lo consistente de su propuesta. A medias entre lo arcade y la simulación, es difícil encontrar un juego en su estilo que sea más consistente y cuya ejecución sea más inspirada, un cruce entre Project Gotham Racing y Forza Motorsport que nadie debería dejar pasar. Lo digo y no me equivoco: este es el juego de carreras del año.

Lo imperdible:

- Un mapa abierto muy extenso con gran variedad de eventos, carreras, caminos y paisajes.
- La conducción y el manejo de los autos.
- Visualmente es impresionante.
- Este y no otro es el rival a batir en el género de las carreras arcade.

Lo impresentable:

- El sistema de "pagar por avanzar" que permite saltarse la progresión natural del juego utilizando dinero real para adquirir autos o mejoras, cortesía de Microsoft.


¿Qué significa esto?

 

powered byDisqus