Lo mejor del 2012, según Eric Hernández

Este año lo mejor que llegó a mis manos fue un par shooters en primer persona, y ni siquiera me gusta el género...

Cuando el 2012 dio la patada inicial hace 362 días, en mi mente sólo existía una pregunta: ¿logrará la industria batir lo conseguido el año pasado? Como bien saben, el 2011 es considerado por varios jugadores como “un año dorado en el terreno de los videojuegos”, y es que los lanzamientos vistos durante los meses que lo integraron no fueron poca cosa. De hecho, nadie se quedó sin algo que jugar en ese periodo de tiempo, habiendo opciones como Uncharted 3, Gears of War 3, Batman Arkham City, L.A. Noire y The Legend of Zelda: Skyward Sword, toda una colección de calidad por donde quiera que se le mire.

A unos cuantos días para que este 2012 llegue a su fin puedo decir con certeza que el reto no fue superado, aunque eso no significa que haya sido parco en contenido y tendencias. El año se defendió con lo que pudo, pese a los constantes retrasos y las malas propuestas que no lograron sobresalir del montón. Además, puede que los títulos no hayan sido tan pomposos comercialmente hablando, aunque los desarrolladores pequeños o no tan conocidos obtuvieron resultados muy valiosos con sus creaciones, dejando la vara muy alta para todos aquellos que quieran entrar de lleno al negocio.

Lo bueno

Debo confesar que aunque los shooter en primera persona no son mi especialidad ni género favorito, Halo 4 y Far Cry 3 dejaron su marca en la lista de juegos que llegaron a mis manos este año. El primero por su buen trabajo al seguir con una exitosa franquicia pese a cambiar de estudio; y el segundo por probar cosas nuevas en un género sobreexplotado. Las historias del Jefe Maestro y Jason Brody fueron (y son) responsables de varias horas de sueño perdidas, y eso es precisamente lo que me fascina de los videojuegos: su capacidad para atraparme sin vacilar.

En cuanto a sorpresas, hay un título en especial que sigo recordando con mucho afecto: se trata de Dust: An Elysian Tail, un clásico de plataformas que sin duda dejó un muy buen sabor de boca después de darle la oportunidad, esperando que el estudio responsable se arriesgue con una secuela en un futuro no muy lejano.

Finalmente, este 2012 regresé a las andadas pamboleras con FIFA 13 luego de haber transcurrido varios años sin tener un juego de futbol en las manos (desde Pro Evolution Soccer 2007 para PlayStation 2). El resultado fue bastante positivo, aunque ciertamente sigo apestando en el multijugador, así que si les apetece humillarme en línea pueden agregarme a sus listas en la PSN.

En cuestiones de tendencias, creo que es de suma importancia no perder de vista a Kickstarter y Steam Green Light, dos plataformas con accionar bien diferenciado, pero que en suma han desatado toda una oleada de juegos independientes que no quieren quedarse sin su rebanada de pastel. En definitiva, no hay mejor momento para ser un desarrollador que el que se vive hoy día.

Lo malo

Una de mis mayores decepciones de este año llegó en las consolas portátiles, y es que a pesar de teñirse como parte fundamental de cada compañía, las librerías de la 3DS y PlayStation Vita todavía son bastante limitadas, dejándole al jugador pocas razones para desvivirse por una de estas plataformas y desembolsar lo que sea para conseguirlas. Claro que el problema se acentúa aún más en la consola de Sony, ya que la lista de lanzamientos para este agonizante 2012 fue muy modesta, compartiendo algunos honrosos representantes que bien vale la pena checar (Gravity Rush, LittleBigPlanet Vita, Uncharted Golden Abyss), pero que sin duda pueden contarse con los dedos de la mano.

El caso de la 3DS no es tan oscuro, y en estos últimos 12 meses vimos desfilar títulos importantes como Kid Icarus Uprising, Resident Evil: Revelations, Kingdom Hearts: Dream Drop Distance y Paper Mario: Sticker Star; sin embargo, creo que Nintendo debe meter más las manos por su portátil y darle el apoyo que necesita para seguir con las buenas ventas. Es decir, hacer menos juegos al estilo New Super Mario Bros. y expandirse más a nuevas franquicias que realmente exploten las capacidades de la consola.

Los controles de movimiento en Xbox 360 y PlayStation 3 fueron otro de los contras con más peso en este año, y es que, desde mi punto de vista, sencillamente no logran encajar en los diferentes esquemas de jugadores existentes, inclinando la balanza todavía más a los usuarios casuales. En particular recuerdo dos títulos que llamaron mi atención: Dragon Ball y Star Wars Kinect, un par de franquicias que pueden presumir una sólida base de fanáticos, pero que al final no lograron convencer con su paso por el dispositivo de Microsoft. ¿Lograrán algún día convertirse en algo más que meras curiosidades? Sinceramente, dudo que eso pase en un futuro próximo.

Lo feo

¿Listos para poner el último clavo al ataúd del Survival Horror? Este año la sexta entrega de Resident Evil tocó tierra, y aunque el juego distó de ser malo, al final no pudo emular las viejas glorias de sus antecesores. En marzo pasado, el productor de Resident Evil: Revelations, Masachika Kawata, dijo que el espacio para el género era cada vez más limitado dentro de la industria, por lo que era necesario dar paso a una evolución a los temas de acción, algo que sin lugar a dudas se notó en el juego.

Por su parte, Silent Hill: Downpour logró conservar sus raíces y salir con algo interesante, pero la ejecución quedó a deber en varios aspectos, consecuencia de la inexperiencia del estudio Vatra Games, el cual no era muy conocido antes de internarse en las profundidades del pueblo maldito.

Vuelta a la hoja, la pésima recepción que tuvo Medal of Honor: Warfighter puso en tela de juicio el tema sobre si la franquicia debe continuar, debido a que su identidad se ha ido prácticamente al retrete. El título cuenta con gráficas notables y un multijugador decente, pero la campaña es una de las más olvidables de la generación. Una lástima que el camino que se tomó haya hecho pedazos uno de los referentes más aclamados en los tiempos de la PlayStation.

Por si esta fuera poco, EA también ha desatinado todo este 2012 con Star Wars: The Old Republic, el cual no tuvo otro remedio más que convertirse en free-to-play, aunque el cambio no ha sido tan fructifero para la compañía. Hasta el momento una nueva expansión ha sido anunciada, pero el destino del MMO continúa siendo incierto. Un ejemplo de lo que no se debe hacer de ahora en adelante en futuras referencias.

Las promesas del 2013

El lote de juegos que llegará en los próximos meses es algo verdaderamente abrumador, sobre todo si tomamos en cuenta que la mayoría lo hará durante el primer semestre del año. ¿Necesitan refrescarse la memoria? Tenemos los reboots de Devil May Cry y Tomb Raider, Dead Space3, BioShock Infinite, Metal Gear Rising: Revengeance, Gears of War: Judgment, God of War Ascension, Beyond: Two Souls, Pikmin 3, Grand Theft Auto V y todas las sorpresas que las compañías puedan darnos, incluyendo, por supuesto, la presentación de las sucesoras de la PlayStation 3 y la Xbox 360. Una lista nada despreciable que seguro ya tiene a los fanáticos juntando sus monedas y billetes para no quedarse sin sus juegos desde el día de su estreno.

Por mi parte, antes que ningún otro título espero con ansias la salida de Ni No Kuni: Wrath of the White Witch, JRPG que finalmente hará su triunfal debut en otras regiones del globo luego de estar disponible en tierras niponas desde hace ya bastante tiempo. Los últimos días tuve la oportunidad de jugar la demo en la PSN y quedé más que encantado con el estilo de juego, la dirección de arte y la banda sonora. Literalmente se me están friendo las entrañas por tenerlo, aunque la espera se acorta cada vez más.

Así como externaron mis compañeros en sus respectivos artículos, a mí también me quedan pendientes varios juegos que salieron este año y no he tenido la oportunidad de jugar. En especial, tengo en la mira a Dishonored y los cinco capítulos de The Walking Dead, reservando tiempo de igual forma para Journey, que próximamente tengo planeado conseguir en su versión física.

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