Senador mexicano propone crear sistema de clasificación de videojuegos para el país

La minuta ya fue publicada, y entre otras cosas, marca como objetivo proteger la "salud mental" de los consumidores.

La Cámara Alta del Poder Legislativo, a manos del senador Carlos Alberto Puentes Salas (PVEM) busca implementar un sistema propio para la clasificación de los videojuegos en el país, siguiendo con el esquema del PEGI europeo para proteger la salud mental de los niños y adolescentes en la promoción de los valores adecuados de la sociedad por el bien de los derechos humanos.

El senador reconoció el impacto que actualmente ostentan los videojuegos en el país, especialmente entre los menores de edad, los cuales prefieren invertir cada vez más tiempo en el terreno del ocio virtual sobre otras formas de entretenimiento. Ante esto, Puentes Salas urgió a la puesta en marcha de una normatividad adecuada para controlar el tipo de contenido que llega a las manos de los niños.

“Uno de los formatos que más relevancia ha cobrado en el uso del tiempo de ocio son los videojuegos. Pese a la importancia que esta forma de entretenimiento ha obtenido en los últimos años no existe una normatividad que garantice el control en el acceso de los menores de edad a los videojuegos”.

¿Por qué hacer tanto ruido? De acuerdo con el autor de la iniciativa, los mensajes contenidos en un gran número de juegos aplauden la violencia y exaltan las actitudes de discriminación, teniendo efectos negativos en sus usuarios y atentando en contra del deber de la Constitución Política del país, la cual obliga a “proteger y garantizar los derechos humanos” de los ciudadanos.

“Lo cierto es que el lenguaje utilizado en un gran número de juegos de video es generalmente de tipo agresivo, con referencias constantes a la violencia. Esta se muestra gratificada (normalmente el juego premia dando puntos por matar), atenta contra los derechos humanos (aplaude el uso de la violencia para conseguir fines) y llega a traspasar los elementos simbólicos con lo cual la violencia se presenta como algo actual, real e incluso “‘atractivo’”.

Estás son las clasificaciones propuestas por el integrante del Senado adscritas al Artículo 10 de la “Iniciativa con proyecto de decreto por el que se adiciona el inciso XXI BIS del artículo 27 de la ley orgánica de la administración pública federal y se crea la ley de clasificación de videojuegos”.

I. “AA”: Videojuegos aptos para todos los grupos de edades. Estos deben reunir, como mínimo, las siguientes características:

No contienen representaciones de violencia física o psicológica ni situaciones que la promuevan;

No incluyen lenguaje procaz ni sonidos o imágenes que puedan asustar o provocar horror a los niños;

No contienen referencias o imágenes que presenten, promuevan o estimulen el consumo de tabaco, alcohol u otras sustancias adictivas;

No contienen referencias o imágenes de carácter sexual, excepto textos, imágenes o sonidos utilizados con fines exclusivamente educativos o científicos que no requieran la supervisión u orientación de padres, tutores o responsables.

II. “A+7”: Videojuegos aptos para niñas y niños mayores de 7 años. Estos deben reunir las características establecidas para los videojuegos aptos para todos los grupos de edades, pero pueden incluir agresividad mínima dentro de un contexto cómico o de fantasía.

III. “B+12”: Videojuegos aptos para adolescentes. Estos pueden incluir violencia ocasional sin que se haga apología de ella, uso ligero de lenguaje procaz y/o imágenes o referencias sugeridas más no manifiestas, sin que constituyan el eje central de la trama.

IV. “B+16”: Videojuegos aptos para adolescentes mayores de 16 años. Estos pueden incluir violencia y lenguaje procaz, siempre que contribuyan a una mejor comprensión de la trama, así como imágenes o referencias sexuales implícitas ocasionales, más no ilustradas, en un contexto no degradante. Además, pueden contener imágenes o referencias sobre el consumo moderado de tabaco o alcohol pero sin mostrar su preparación y en un contexto que no lo promueva.

V. “C”: Videojuegos aptos sólo para mayores de 18 años. Estos pueden incluir violencia, lenguaje procaz y frases en doble sentido, incluso si no se justifican en el contexto del videojuego. También pueden incluir imágenes o referencias de carácter sexual explícitas o imágenes de consumo de tabaco, alcohol u otras sustancias adictivas, en un contexto que no lo promueva o estimule.

VI. “D”: Videojuegos aptos para adultos, con alto grado de violencia, lenguaje procaz, imágenes sexuales explícitas, y consumo de sustancias adictivas.

¿Qué les parece? ¿Creen que prospere?

Link: Para consultar toda la iniciativa, pueden seguir el siguiente enlace

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