NB Opinión: La nueva PlayStation

Sony no solo avanza en el número de consola, sino que además parece evitar todo lo que fue un problema en el pasado.

En el japonés, el número cuatro no es un asunto sencillo, al tener la misma pronunciación que "muerte". Por ello mismo, se llegó a rumorear que la siguiente consola de Sony no tendría dicho dígito, como una forma de hacer el quite a algo tan tenebroso como la "PlayStation Muerte".

Sin embargo, y como si no creyeran en supersticiones, Sony fue y anunció su PlayStation 4, sin muchas vueltas ni explicaciones. Con Andrew House a la cabeza, la compañía deja en claro que son otros los tiempos que corren. Se acabó el aire de prepotencia, se acabó el dictaminar cuándo comienzan generaciones, y más importante aún, se acabó PlayStation como una marca puramente japonesa.

La nueva PlayStation 4 es un diseño absolutamente occidental. Quizás a muchos pueda parecer una herejía, pero Sony entendió lo que tenía que hacer para evitar los errores del pasado, aún cuando eso significase un giro de 180 grados en su ideología y su ADN. Ahora, PS4 viene en una especie de PC, con una arquitectura más clásica, con memoria unificada, y con un chip mixto para CPU y GPU. Una máquina amigable, con la que los desarrolladores no tendrán que vivir tomando pastillas para el dolor de cabeza. En otras palabras: en Sony tomaron nota de todo lo que les causó problemas con PlayStation 3, y actuaron en consecuencia.

Seguramente la conversación de estos días dará vuelta respecto a las cosas que faltaron, desde algunas relevantes -como el futuro estado de PlayStation Network- hasta otras más triviales -como el diseño final de la consola-. Pero lo más importante de todo, es que Sony fue capaz de dejar clara su propuesta y su mensaje. PlayStation 4 es un concepto que no pretende revolucionar la industria o cambiar los paradigmas, sino que tomar lo central y expandirlo más allá. El núcleo de todo, los juegos, integrados con las nuevas tendencias y tecnologías, como la nube o las redes sociales. Más interesante aún, quien no quiera nada de "lo nuevo" puede quedarse con los juegos y seguir disfrutando como siempre. Catálogo no va a faltar.

Está por verse cuales son los resultados de esta nueva estrategia, y para hacer un juicio valórico al respecto recién habrá que esperar un par de años. El enfoque actual de Sony y PlayStation es un cúmulo de ideas interesantes que tienen mucho potencial para tener éxito, siempre y cuando la ejecución sea la correcta. Por ahora, y aún cuando hay muchos detalles por conocer, los jugadores "de siempre" pueden respirar tranquilos, ya que aún dentro de todo, Sony parece seguir en su apuesta por el gamer y por la experiencia de juego antes que cualquier otra cosa. Nada de Cell, nada de 3D, nada de promesas estratosféricas: los días de Ken Kutaragi definitivamente quedaron atrás.

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